En proyectos de alta contención, a veces se espera que la fase de documentación para construcción resuelva decisiones de planeación que nunca fueron cerradas, incluyendo parámetros que definen la infraestructura como la escala operativa, la estrategia de ventilación, los objetivos de presión o el nivel de redundancia. Si estos parámetros no están definidos al final del Anteproyecto, puede asumirse que podrán refinarse después. Sin embargo, esto significa que la toma de decisiones críticas se desplaza hacia una fase que tiene como propósito documentar y coordinar decisiones que ya fueron tomadas, no tomarlas por primera vez. En términos prácticos, cuando esto ocurre el equipo de diseño puede detenerse para solicitar aclaraciones, lo que potencialmente genera retrasos costosos, o puede continuar con base en supuestos para mantener el cronograma. Es importante entender que los supuestos hechos en esta etapa tienen consecuencias reales: sus resultados quedan incorporados en el dimensionamiento de equipos, la asignación de ductos verticales y la escala de la infraestructura.

Considérese, por ejemplo, lo que sucede si un programa indica “investigación BSL-3” sin definir la escala operativa, la frecuencia de procedimientos, la generación de aerosoles o la participación de animales. Sin esos insumos, la demanda de flujo de aire no puede modelarse con precisión. Sin embargo, durante la documentación para construcción, los sistemas mecánicos deben dimensionarse, los ductos deben definirse, la capacidad de los ventiladores debe seleccionarse y los cuartos mecánicos deben asignarse. Los diseñadores pueden verse obligados a hacerlo con base en su mejor estimación de la demanda de flujo de aire, y la capacidad del equipo, el espacio de planta y la escala de la infraestructura quedan estructuralmente fijados con base en esa estimación. Es técnicamente posible corregir a mitad del proceso si esa estimación fue incorrecta, pero hacerlo implica modificaciones costosas y que consumen tiempo en elementos estructurales.

Las decisiones no resueltas relacionadas con el movimiento de personal, la transferencia de materiales y las rutas de descontaminación pueden tener el mismo efecto. Estas decisiones de “huella” determinan las dimensiones de los espacios y las alturas de techo, lo que a su vez determina el volumen interno de aire y la tasa de flujo requerida para lograr los cambios de aire por hora especificados y los diferenciales de presión. Esto tiene implicaciones para las secciones de los ductos, la capacidad de los ventiladores, el dimensionamiento de chimeneas de extracción y el área de los cuartos mecánicos. Si estas decisiones no se finalizan durante el Anteproyecto, los diseñadores deben avanzar con base en su mejor estimación. Si los requerimientos de flujo de aire resultan ser distintos, la corrección puede requerir modificación estructural.

Lo que las instituciones deben confirmar antes de la transición a Proyecto Ejecutivo

Para la revisión institucional, la pregunta no es el nivel de detalle que aparece en documentos y planos. La pregunta es si las decisiones de contención y operación fueron cerradas antes de que comenzara la documentación. Dicho de otra manera, la pregunta que debe responderse es si los detalles que aparecen en documentos y planos reflejan decisiones deliberadas, o las mejores estimaciones del equipo de diseño.

Como práctica general, antes de que un proyecto pueda transitar a la fase del Proyecto Ejecutivo, debería confirmarse que:

– la evaluación de riesgo biológico ha sido traducida en requerimientos de contención definidos,

– se ha seleccionado y validado técnicamente una estrategia de flujo de aire,

– se han establecido objetivos de desempeño del cerramiento, como criterios de decaimiento de presión cuando corresponda,

– se ha determinado el nivel de redundancia,

– las relaciones espaciales reflejan el flujo de trabajo documentado,

– se han considerado las implicaciones de ciclo de vida junto con el alcance de capital.

Cuando estas decisiones se han resuelto durante la planeación, los documentos de construcción mostrarán una demanda de flujo de aire que coincide con la capacidad de los ductos verticales, cuartos mecánicos dimensionados para el equipo seleccionado y sistemas eléctricos dimensionados para la carga definida. Cuando no se han resuelto, los planos pueden estar técnicamente coordinados pero basados en estimaciones en lugar de decisiones aprobadas.

Falla de proceso incorporada en la arquitectura del sistema

En este sentido, lo que puede parecer una falla técnica más adelante puede ser en realidad el resultado de una falla de proceso. La primera ocurre cuando un sistema no funciona como fue diseñado. La segunda ocurre cuando parámetros incompletos o incorrectos fueron definidos antes de que comenzara el diseño. En infraestructura de alta contención, las fallas de proceso quedan incorporadas en la arquitectura del sistema en las formas descritas anteriormente y requieren rediseño en lugar de ajuste.

La fase del Proyecto Ejecutivo no define la estrategia de contención; su propósito es convertir parámetros previamente definidos en planos y especificaciones coordinados. Si los documentos de construcción establecen por primera vez la cascada de presión, la configuración de ventilación o el nivel de redundancia, la estrategia de contención está siendo determinada durante la documentación y no antes de ella. Cuando la estrategia de contención se define en los documentos de construcción, el proyecto ya ha cruzado un límite procedimental y la infraestructura de contención ya no se basa en decisiones de planeación validadas. Para cuando una discrepancia es visible en operación, ya no se trata de un problema de dibujo sino de un problema estructural.

Las instituciones, por lo tanto, deberían ser proactivas en evitar fallas de proceso más adelante. Esto implica cerrar y documentar formalmente las decisiones que definen la contención antes de autorizar la transición a la fase del Proyecto Ejecutivo, de modo que la escala de la infraestructura refleje planeación deliberada y no supuestos incorporados durante la documentación.