La capacidad de bioseguridad en América Latina está creciendo, pero lo hace bajo condiciones institucionales, técnicas, económicas y políticas muy desiguales. La región no puede tratarse como un único entorno operativo, ni pueden transferirse simplemente estándares y modelos internacionales sin considerar cómo interactúan con los sistemas locales, los recursos disponibles, las estructuras de gobernanza y la capacidad institucional a largo plazo.

Este hub reunirá el creciente cuerpo de trabajo de BioLab sobre bioseguridad y bioprotección en América Latina y el Caribe, integrando análisis regionales, publicaciones, discusiones y otros recursos a medida que se desarrollen. El objetivo es examinar no sólo los laboratorios o los controles técnicos individuales, sino también los sistemas más amplios dentro de los cuales esos controles se seleccionan, implementan, mantienen y gobiernan a lo largo del tiempo.

Este trabajo aborda la bioseguridad regional desde distintos puntos de entrada, entre ellos el riesgo de enfermedades emergentes y reemergentes, los sistemas de laboratorio y contención, la toma de decisiones institucional, la gobernanza, la sostenibilidad, el diseño, el commissioning y la capacidad operativa. A medida que este cuerpo de trabajo crezca, el hub pretende ofrecer un espacio común para examinar qué requiere una capacidad de bioseguridad efectiva en la región, cómo se toman las decisiones sobre esa capacidad y qué condiciones determinan si puede sostenerse a largo plazo.

La serie Toma de decisiones en bioseguridad en América Latina reúne a especialistas de la región para examinar cómo se toman las decisiones que determinan el desarrollo, funcionamiento y sostenibilidad de la capacidad de bioseguridad y contención.

Más que centrarse únicamente en soluciones técnicas, las conversaciones abordan las condiciones institucionales, económicas, operativas y de gobernanza que influyen en la planificación, inversión, operación y mantenimiento de estas capacidades a lo largo del tiempo.

Cada panel aborda una dimensión distinta de este problema regional y genera materiales que permiten ampliar y documentar la discusión más allá de las sesiones en vivo.
Publicado originalmente en 2023, este artículo examina cómo factores ecológicos, epidemiológicos, económicos, políticos e institucionales interactúan para aumentar la vulnerabilidad de América Latina y el Caribe frente a enfermedades emergentes y reemergentes.

El análisis sitúa la capacidad de respuesta sanitaria y de laboratorio dentro de un entorno regional más amplio, marcado por desigualdad, presión sobre los ecosistemas, cambios en la interfaz entre los seres humanos y la vida silvestre, inestabilidad económica y política y capacidades institucionales desiguales.

Su publicación en español en 2026 incorpora este análisis al creciente cuerpo de trabajo regional de BioLab y ofrece un contexto para las discusiones actuales sobre capacidad de laboratorio, toma de decisiones, gobernanza, sostenibilidad y desarrollo de sistemas de bioseguridad capaces de mantenerse a largo plazo.

Pensar la capacidad a nivel de red

Esta visualización propone una forma distinta de pensar la capacidad de bioseguridad en América Latina y el Caribe: no desde la perspectiva del laboratorio individual, sino desde la red más amplia de instituciones, recursos, rutas de derivación, flujos de datos y decisiones dentro de la cual opera cada instalación. En una región donde la infraestructura especializada y la capacidad técnica están distribuidas de manera desigual, el desempeño de un laboratorio puede depender en gran medida de lo que existe en otros sitios y de la capacidad de las instituciones para coordinarse a través de fronteras organizacionales y jurisdiccionales.

Desde esta perspectiva, la capacidad regional no es simplemente la suma de laboratorios individuales. También depende de la posibilidad de compartir recursos, derivar trabajo, coordinar laboratorios, escalar muestras o resultados, redistribuir actividades cuando una instalación alcanza sus límites y mantener la continuidad a través de la red.

El gráfico se presenta como una herramienta conceptual para explorar cómo cambia la toma de decisiones cuando el punto de referencia deja de ser “mi laboratorio” y pasa a ser la capacidad del sistema regional en su conjunto.